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8 ago. 2013

La Jacinta, belleza que crea momentos. Por Indo pro Chile




Era uno de esos días fríos que han azotado últimamente a la ciudad de Santiago y para guarecerme un momento y desentumecer las manos me decidí a entrar en una galería y tomar una taza de té. Estaba en aquella búsqueda cuando, voluntariamente, decido perderme entre los diminutos artículos de una tienda. Voy repasándolos uno a uno, cuando de pronto, en una esquina me encuentro a la Jacinta. La Jacinta perfectamente podría ser una mujer, pero no lo es. Sin embargo hay mucho de la naturaleza femenina en ella. Mucho de nuestros afanes cotidianos, de nuestra pequeña y personal lucha por ser quienes soñamos ser. La Jacinta es la primera línea de cuidado cosmético 100% natural fabricada por manos chilenas.
Hasta aquel momento no conocía la marca, pero la profusa cantidad de flores de su empaquetado me llevó a ella como si se tratara de una súbita añoranza de primavera. Comencé a leer con voracidad su etiqueta, buscando signos que me ayudaran a descifrar cada botellita, cada ungüento, cada sustancia, y fue entonces que me di cuenta que lo que tenía entre las manos era producto de una voluntad aún más compleja que la de simplemente buscar la belleza, si no que había en ella una pretensión férrea y a la vez sutil. La de hacerlo de manera natural. Sucede que la Jacinta está elaborada con materias primas completamente naturales, sin concesiones, es decir, sin sulfatos, sin siliconas, sin aceites minerales, parabenos, ni derivados del petróleo. Toda una hazaña, pensé, no dejarse tentar por todos los mágicos y efectistas resultados de la industria de la cosmética plagada de ingredientes nocivos pero que generan un resultado inmediato pero ficticio, ya que solo dan una idea “maquillada” de belleza.


Finalmente disfruté de mi taza de té pero acompañada de una pequeña bolsa llena de pociones asombrosas que no tardé en implementar en mi rutina de belleza en cuanto pude. Lo primero a probar fue la loción corporal de té verde con aceite de macadamia. Deleita con su aroma desde que es depositada en la piel por primera vez. Se expande con suavidad, es untuosa pero tan ligera que en la piel solo se percibe a través de su aroma y de la suavidad que deja tras su paso. Delicadas notas a té verde dan la sensación de estar inmersa en el calorcito leve de una taza de té humeante en mitad de invierno. Es tan aromática que parece traer consigo toda una historia que es contada a través de lo que va sintiendo nuestra piel. De la misma línea, la crema de manos es también un asombroso ungüento para revitalizarlas tras los daños de la vida cotidiana. Ha sido hasta ahora la única crema de entre las decenas que he probado que ha logrado solucionar la resequedad que me provoca el hostil cloro del agua potable de Santiago. No produce residuos grasosos de ningún tipo, pero sí un aroma que le devuelve a las manos la delicadeza que nunca deben perder. Y por último el delicioso tónico humectante de caléndula y hamamelis, que cumple con su promesa, ya que a pesar de ser fluida como una leche, logra dejar en la piel del rostro la sensación de una hidratación y nutrición profunda. 


Su olor es para mí un pequeño viaje. Es recordar a mi madre cuando era niña, aplicar sagradamente su crema de toda la vida, mientras yo la miraba, con cierto encantamiento, en un ritual que, a pesar de no entender, siempre amé por los olores que me enseñó. Esa misma fragancia que se movía con ella por toda la casa luego de haber aplicado esa magia profundamente aromática, es el que desprende este tónico sutil y evocativo. Es por todo esto, que La Jacinta es una experiencia que habla de la belleza desde adentro, porque estar en sintonía con la naturaleza, es ser cómplice de una mejor manera de vivir. Desde la fragante imagen floral que instaura, y que logra quebrar una mañana gris, hasta abrirla, esparcirla, untarla en la piel con la misma generosidad con la que la naturaleza entrega sus dones, la Jacinta nos comparte una forma de entender el mundo y la belleza que lo colma, a través de la poesía que existe en sus elementos, a través de la posibilidad de que el simple hecho de untarse con una crema por la mañana, sea capaz de entregarnos la misma sensación, que caer en la hierba, una mañana de verano. 

Por Luna Ceballo
Indo pro Chile
http://indoprochile.com/a-jacinta-beleza-que-cria-momentos/

Gracias Luna por tus palabras... La Jacinta Cosmetica Natural. 

2 comentarios:

Ruth dijo...

Me alegro muchísimo que ese esfuerzo tenga tan maravillosos resultados. Desde España un beso muy muy fuerte y enhorabuena.

La Jacinta Cosmetica Natural dijo...

Que bueno que estes de vuelta mujer, Gracas por tus palabras y por pasar a vernos.

Saludos desde Chile.